Castillos, villas históricas y arquitectura popular en Segovia
Tesoros Culturales a un Paso de Navalmanzano
La ubicación estratégica de Navalmanzano te permite descubrir auténticos tesoros históricos: el Castillo de Coca, la muralla de Cuéllar, la villa romana de Aguilafuente, o joyas medievales como Pedraza y Turégano. Sumérgete en la historia de Castilla a través de rutas culturales cercanas que encantan a grandes y pequeños.

Castillo de Coca
A tan solo 15 minutos de Navalmanzano, se alza el majestuoso Castillo de Coca, una de las joyas del gótico-mudéjar español. Construido en 1453 por orden de Alonso de Fonseca, arzobispo de Sevilla, este castillo destaca por su imponente foso, torres y detalles ornamentales que lo convierten en una visita imprescindible para los amantes de la historia y la arquitectura.

Murallas de Cuéllar
A unos 20 minutos en coche, Cuéllar conserva uno de los conjuntos amurallados más relevantes de Castilla y León. Su origen se remonta al año 1085, cuando Alfonso VI inició la repoblación de la villa. Las murallas, que se extienden a lo largo de aproximadamente dos kilómetros, ofrecen un viaje al pasado medieval de la región.

Villa Romana de Santa Lucía – Aguilafuente
A solo 25 minutos de Navalmanzano, en Aguilafuente, se encuentran los restos de la Villa Romana de Santa Lucía. Este yacimiento arqueológico ofrece una visión fascinante de la vida rural en la Hispania romana, con mosaicos y estructuras que datan del siglo IV. El Aula Arqueológica local complementa la visita con exposiciones y talleres educativos.

Pedraza – Villa Medieval
A menos de una hora, Pedraza es considerada uno de los pueblos medievales mejor conservados de España. Declarada Conjunto Histórico en 1951, esta villa amurallada ofrece calles empedradas, una plaza mayor encantadora y un castillo que alberga el Museo Zuloaga. Su arquitectura y ambiente transportan a los visitantes a otra época.

Castillo de Turégano
A unos 35 minutos de Navalmanzano, el Castillo de Turégano es una fortaleza del siglo XII construida sobre la Iglesia de San Miguel. Este castillo es único por integrar elementos religiosos y militares, y ha sido testigo de eventos históricos significativos, como la reconciliación entre el rey Juan II y su condestable Álvaro de Luna en 1428.